Las enfermedades hepáticas crónicas siguen un proceso evolutivo común, basado en una serie de mecanismos interrelacionados. La acumulación de lípidos en los hepatocitos desencadena un estado de estrés oxidativo y una inflamación estéril. Este entorno favorece la aparición de alteraciones vasculares, como la angiogénesis patológica y la disfunción del endotelio. Como consecuencia, se activan las […]

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