El EBV está lejos de ser únicamente el «simple» virus de la mononucleosis infecciosa, también conocida como «enfermedad del beso». De hecho, está asociado, tanto en su manifestación crónica como en su reactivación, a un amplio abanico de patologías no infecciosas que van desde enfermedades autoinmunes hasta cánceres, pasando por enfermedades cardiovasculares.
En este nuevo artículo publicado en la revista International Journal of Scholarly Research and Reviews, Narges Bahi-Jaber y Gilbert Glady demuestran que es posible regular la respuesta inmunitaria al VEB mediante el uso de diluciones muy altas de ARN no codificantes dirigidos, restableciendo así una respuesta adecuada y reduciendo los síntomas de las patologías asociadas.
Este artículo abre perspectivas muy interesantes, especialmente en el contexto de la COVID persistente y del Síndrome Post-COVID, en los cuales la implicación del VEB ya no necesita ser demostrada.

El virus de Epstein-Barr (VEB) es ubicuo, con cerca del 95% de la población mundial presentando anticuerpos. Está clásicamente asociado a la mononucleosis infecciosa aguda, también llamada comúnmente enfermedad del beso, que afecta principalmente, en los países desarrollados, a adolescentes jóvenes. Se manifiesta con fiebre, astenia, faringitis y adenopatía, y presenta una resolución espontánea en pocas semanas en la mayoría de los casos.
Tras la fase lítica, el VEB inicia una fase de latencia en las células B de memoria. Se vuelve entonces silencioso durante años, o incluso toda la vida. Sin embargo, su posible reactivación está asociada a numerosas patologías no infecciosas como enfermedades autoinmunes, ciertos cánceres, pero también enfermedades cardiovasculares.
Por otra parte, en algunas personas, la respuesta inmunitaria a la infección es solo parcial, provocando la producción de anticuerpos anti-VCA (Antígeno de la Cápside Viral) pero la ausencia de anticuerpos anti-EBNA (Antígenos Nucleares del VEB). Esto se traduce en fatiga crónica, brotes de fiebre, adenopatía persistente e incluso hepatoesplenomegalia. Esto es lo que se denomina Mononucleosis Crónica (MC o CAEBV por sus siglas en inglés, Chronic Active EBV).
En este artículo, Narges Bahi-Jaber y Gilbert Glady presentan los resultados de un estudio retrospectivo sobre 26 pacientes que presentaban MC asociada a fatiga crónica en su mayoría y a quienes se les propuso un remedio basado en diluciones muy altas de microARN.
De los 26 casos, 25 desarrollaron anticuerpos anti-EBNA en un promedio de 7,5 meses. En el 75% de ellos, esto se tradujo en una clara mejoría de los síntomas y, en particular, una notable reducción de la fatiga crónica.
Estos resultados muy prometedores abren la vía a una posible regulación de la infección por el VEB, ya se trate de una infección aguda o crónica o incluso de una reactivación en el marco de numerosas patologías como la COVID persistente o el Síndrome Post-COVID, en las cuales el papel del VEB ya no necesita ser demostrado.
Para descargar la totalidad del artículo en inglés: https://srrjournals.com/ijsrr/sites/default/files/IJSRR-2023-0071.pdf